Ayudamos a tu rostro a recuperar una apariencia más fresca y auténtica. Elegimos solo lo que realmente necesitas para atenuar los signos de cansancio y realzar tu belleza natural.
El mismo tratamiento no es adecuado para todos. Por eso organizamos las opciones a partir de las necesidades del paciente, no de un catálogo de procedimientos.

Cuando la frente, el entrecejo o el contorno de ojos están marcados por la expresión, la toxina botulínica puede suavizar las arrugas dinámicas manteniendo una expresión equilibrada.
Objetivo: una mirada más relajada, no un rostro inmóvil.
El ácido hialurónico puede recuperar o definir el volumen de los labios, los pómulos, el perfil y los surcos, siempre respetando las proporciones generales del rostro.
Objetivo: corregir o realzar sin sobrecargar los rasgos.
En casos de flacidez leve o moderada, los hilos tensores pueden mejorar la sujeción y definir el óvalo sin recurrir a la cirugía.
Objetivo: redefinir con moderación cuando el tratamiento está realmente indicado.
Los peelings y los protocolos para mejorar la calidad de la piel pueden actuar sobre la luminosidad, la textura y la uniformidad, eligiendo la intensidad y el proceso según la evaluación.
Objetivo: mejorar la calidad cutánea sin modificar los volúmenes del rostro.Cuéntanos qué te gustaría mejorar. Te ayudamos a entender qué opciones conviene valorar con el especialista.
Depende del procedimiento. Los rellenos y algunos tratamientos muestran un efecto inmediato, mientras que el bótox y la bioestimulación requieren algunos días o varias sesiones.
La duración varía según el procedimiento, el producto utilizado y la respuesta individual. El especialista también explica el mantenimiento que pueda ser necesario.
Las molestias suelen ser leves y, cuando es necesario, pueden reducirse con anestesia local o crema anestésica.
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